A principios de esta semana en la Cumbre DICE en Las Vegas, Nevada, Neil Druckmann de Naughty Dog y Cory Barlog de Santa Monica Studio mantuvieron una discusión profundamente personal sobre la duda creativa.
El proceso creativo detrás de las secuelas más grandes de los videojuegos
La conversación de una hora abordó sus incertidumbres artísticas, procesos de toma de decisiones y enfoques sobre el desarrollo de secuelas. Cuando se les preguntó sobre la evolución de los personajes a través de múltiples títulos, Druckmann reveló su sorprendente filosofía:
"Nunca pienso en múltiples juegos porque el proyecto actual consume toda mi atención", explicó Druckmann. "Planificar secuelas prematuramente me parece tentar al destino. Mientras trabajaba en The Last of Us Part II, surgieron ocasionalmente ideas para secuelas, pero mi mentalidad seguía siendo '¿Y si esta es nuestra única oportunidad?'. Incorporo cada idea convincente en el proyecto actual en lugar de guardarla para hipotéticas entregas futuras".
Filosofías creativas contrastantes
Druckmann explicó su enfoque orgánico para las secuelas: "Para la adaptación televisiva de The Last of Us, planificar múltiples temporadas tiene sentido. Pero con los juegos, examino los elementos narrativos no resueltos retrospectivamente. Si los personajes carecen de potencial de crecimiento, podríamos concluir su journey definitivamente".

"Durante el desarrollo de Uncharted", continuó Druckmann, "descubrimos la dirección de cada secuela de manera orgánica. Constantemente nos preguntábamos: ¿Cómo podemos evitar la repetición? ¿Hacia dónde puede evolucionar este personaje? Sin respuestas frescas, quizás debamos perseguir nuevas aventuras creativas".
Barlog contraargumentó con su meticuloso enfoque de planificación: "Mantengo conexiones narrativas elaboradas que abarcan años. Presenciar cómo planes de una década se materializan resulta mágico, aunque este método resulta increíblemente estresante con equipos cambiantes y perspectivas en evolución".
La pasión detrás del proceso
La discusión giró hacia la motivación creativa, con Druckmann compartiendo un intercambio revelador con Pedro Pascal: "Cuando me preguntó si amaba el arte, su respuesta inmediata fue 'Es la razón por la que me levanto'. Esa idea resuena profundamente. A pesar del estrés - que a veces se manifiesta como ataques de pánico - crear juegos con equipos talentosos hace que cada desafío valga la pena".

Cuando Druckmann cuestionó sobre la satisfacción artística, Barlog respondió con sinceridad: "¿Alguna vez es suficiente? Absolutamente no. Al alcanzar cumbres creativas, tu mente identifica inmediatamente montañas más altas que escalar. Esta implacable motivación define a las personalidades creativas - persistimos a pesar de los consejos de hacer una pausa".
Druckmann reflexionó sobre la planificación de sucesiones, recordando la sabiduría de la partida de Jason Rubin: "Crear oportunidades para el talento emergente es crucial. Estoy reduciendo gradualmente mi participación directa, aunque el desapego completo sigue siendo lejano".
La sesión concluyó con la réplica humorística de Barlog: "Un argumento muy convincente. Me retiro inmediatamente".